Este año va por su tercer mes. Durante este tiempo he pensado mucho sobre mi vida, lo que hago, lo que quiero hacer.
Estoy arrancando con mi tesis para obtener el grado de Maestro, lo que iré haciendo con cierta calma, ya que el plan es presentar el exámen hasta finales del año entrante; así se han dado las cosas. Lo importante es que eso está caminando.
Sigo en el diplomado que empecé a finales del año pasado: Gestión de Proyectos Culturales, en el Centro de las Artes Centenario. El curso ha estado flojo, muy enfocado a las artes escénicas, y con mucha deserción. Decidí terminarlo, es un área en la que muy poco se y que me puede ser de ayuda.
En estos últimos meses me he reencontrado con algunas amistades, quiero fortalecer mi relación con los amigos. Son valiosos para mi.
Vuelvo a la lectura, actividad que, por diferentes motivos, había dejado para concentrarme en libros de la profesión o del estudio. ¡Hay tanto por leer, tantos libros que esperan su turno en el librero! Por ahora estoy con una novela ligera, pero que me tiene entretenido.
Después del frío que pasamos, es bueno volver a caminar con mi perro. Ha crecido y se ha puesto bonito. Si bien extraño la potencia y estampa de los schnauzers gigantes, de todas maneras éste sigue siendo schnauzer. Estandard, pero schnauzer al fin.
Mi trabajo como artista tiene nuevas perspectivas. Poco a poco el panorama cambia. Al terminar la maestría se me ha hecho difícil retomar el arte, pero las cosas marchan, y eso es importante
Así es la vida, sigue mientras uno esté. Y es mejor vivirla que dejarla pasar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario