sábado, noviembre 26, 2011

1, 2, 3, probando...

    Creo que aprender una lengua distinta a la de uno, a  la materna, es interesante. No solo por el hecho de aprender, de poner a trabajar a la mente en algo nuevo. Nos da la capacidad de comunicarnos con otros. 
    No llegué por eso a la nueva lengua que estoy aprendiendo. Con mi hijo Guillermo y con María José, mi esposa, hemos comenzado con un taller de diseño y comunicación gráfica. Así que Guillermo consiguió un proyecto interesante: diseñar y producir un tríptico y dos carteles (uno de ellos con una caricatura de Guillo) para una asociación.
    Para empezar con el trabajo, nos invitaron a una clase que ofrecen, de manera que pudiésemos verlos en acción, con las personas involucradas en el trabajo y actividades que se ofrecen. Si necesitábamos fotografías, pues era el momento de hacerlas. Así que (un poco a la fuerza) me fuí con mi hijo a dicha actividad. La asociación es IBIS (Instituto Bilingüe Intercultural para Sordos, A. C.), y la actividad era una clase para oyentes de la Lengua para Sordos Mexicana (LSM).
    El profesor es un chavo, sordo, muy simpático. Al mismo tiempo hay otros grupos de sordos aprendiendo. En mi grupo somos puros oyentes, la mayoría jóvenes. Confieso que es muy divertido, y me encanta estar con otras personas aprendiendo otra lengua. El proceso es lento, ya que solo es una vez a la semana, pero la frecuencia me permite asistir. Creo que, para ser Coordinador de Idiomas de una universidad, esta actividad es más que apropiada.
    En mi vida corriente no hay sordos. Aunque conozco a un pintor y dibujante, y tuve una alumna en mi taller de serigrafía. Pero esta clase me abre puertas a otras personas, a otro mundo, a una manera de vivir diferente a la mía. A final de cuentas, es algo que enriquece mi vida.
    ¡Gracias Manolo!


sábado, noviembre 12, 2011

100 gestos y salvemos la tierra

Bueno, creo que debí haber dado los datos de los libros que mencioné:
"100 gestos para salvar el mundo"
Johan Tell
Evergreen. GmbH, Köln. 2009.

"Salvemos la tierra"
Jonathon Porrit
Ed. Aguilar. México, 1991

martes, noviembre 08, 2011

100 gestos para salvar el mundo

    Las cuestiones de la naturaleza me han interesado desde hace tiempo. En secundaria me gustaba mucho la biología, y los animales desde que recuerdo. Pensaba que sería agrónomo, quería estudiar en Chapingo, pero en bachillerato descubrí el dibujo y cambié de rumbo.
    Volviendo a la naturaleza...En 1991 salió un libro que se llama "Salvemos la Tierra", con una introducción de Homero Aridjis. Lo quería tener, quería leerlo. Lo que he leído de Aridjis me gusta, y conocía su interés por la ecología. Así que lo compré.
    El libro es bueno, bien hecho, con muchas imágenes e información que intentaban mover las conciencias de los lectores. Algunos de los textos son terribles, previendo grandes desastres. Parece que la solución a todo esto que sucede se necesitan acciones que requieren de los gobiernos y las organizaciones. Claro que también apelan al individuo, a las pequeñas acciones que van creando cambio. Tal vez el cambio más importante sea el cultural.
    Ahora me acaban de regalar otro libro: "100 gestos para salvar el mundo". La edición es del 2009. Pasta dura, textos legibles, buenas fotos. Lógicamente nos habla de 100 cosas que, como individuos, podemos hacer para salvar al mundo. Así que de nuevo se busca el cambio en el individuo, pero recomiendan, desde el primer punto, a buscar que los cambios se generen desde las instancias de poder, desde donde se toman decisiones. 
    Definitivamente creo que tenemos que hacer cambios en nuestras vidas, en algunos de nuestros aparatos y en los medios que nos proporcionan energía. Nos hemos vuelto demasiado despilafrradores, creamos mucho desperdicio innecesario. Este libro me lo ha recordado. Lo recomiendo.