
Habrá pasado un poco más de tres décadas en que me divertía buscando algún libro en la biblioteca de mis abuelos. Uno podía encontrar ahí de todo, pero de vez en cuando hacía algún feliz descubrimiento. Fué así como llegué a un autor que vuelvo a leer de vez en vez: Lyng Yutang.
En su libro "La importancia de vivir" nos dice que"Todo fumador, en algún momento alocado, ha intentado abjurar de su lealtad a la Señora Nicotina, y después de cierta lucha con su imaginaria conciencia, ha recobrado los sentidos".
Pue yo he dejado - practicamente - de fumar cigarros, de no ser por alguno que robo a mi buen doctor de cabecera. Pero no por eso he dejado el placer del tabaco. Es más, creo que ahora he descubierto el placer de fumar, ya que me he aficionado a la pipa.
Mi hermano mayor, quien me lleva siete años, solía fumar mientras estudiaba. Usaba una mezcla que olía de maravilla. Esa imágen la he guardado por años, ya que me causaba admiración. Parecía algo maravillosos, y algo que tuviera tan delicioso aroma no podría ser más que gozo pleno.
Ya a los doce años había yo adquirido dos pipas económicas, pero fué al rededor de los 18 años que empecé afumar en pipa. Por aquéllos días vivía en los Estados Unidos de Norteamérica. Compré una lata de Captain Black y un paquete de Half & Half, y algunas veces traté de descubrir cómo fumar en pipa. El aroma me encantaba, pero no acababa de entender el oscuro arte de fumar en pipa.
Con el tiempo he logrado avances. Ahora lo disfruto más. He encontrado otras mezclas que me han parecido mejores. Pero, sobre todo, he descubierto a una infinidad de amigos que fuman en pipa. Resulta que esta afición que se niega a morir tiene gran número de adeptos por todo el mundo. Si bien en México nunca ha sido una de las maneras de gozar el tabaco más populares, siempre hay algunos pipafumadores que mantienen viva esta buena afición.
Para terminar, de nuevo citaré a Lyn Yutang: "Y, lo más importante, un hombre que tiene una pipa en la boca es siempre feliz y, al fin y al cabo, la felicidad es la más grande de las virtudes morales".
Buenos humos.
Guillermo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario